Una ardua tarea encontrar manos artesanas y empresas selectas que no
buscan la cantidad sino la calidad de lo que ofrecen. Pero, es
a la vez reconfortante cuando saboreamos sus productos y más cuando
nos acercamos a visitarles y vemos con que ilusión luchan
por sacar adelante sus productos, apoyados en un ideal y no
en un capital, del que la mayoría, por desgracia carece.
Impresiona cuando hablamos con artesanos
que nos informan sobre sus nuevos proyectos y vemos que en
todos ellos predominan los conceptos de lo natural, la calidad y la elaboración cuidada,
pero nunca la tentadora idea de fabricar productos superventas. Y es que, es un proceso
largo y duro, como seleccionar los productos de la huerta,
lavarlos, pelarlos, trocearlos, cocinarlos, envasarlos,
etiquetarlos y un largo etcétera, que siempre se realiza de
forma manual y tradicional.
A ellos les dedicamos estas líneas y a ustedes
para que disfruten de sus agraciados sabores.
Muchas gracias y buen
provecho. |